Garrapatas

Son artrópodos de la clase arácnida, que se alimentan de la sangre de sus huéspedes,

habitualmente mamíferos. Se encuentran en la naturaleza en hierbas altas o en

animales. Son visibles a simple vista. Tienen un aparato bucal que las permite chupar,

morder y picar. Pueden ser duras y blandas.

Se transmiten por contacto directo, no pueden saltar de un hospedador a otro. Es

capaz de esperar meses. Se suelta de su hospedador cuando se llena de sangre (tarda

unos días), aumentando hasta 4 veces su tamaño.

Pasan por cuatro fases, huevo, larva, ninfa y adulto. Muy sensible a la desecación, lo

que hace que sea difícil que puedan sobrevivir dentro de las casas. Ponen miles de

huevos, que se desarrollan entre 2 semanas y 2 meses.

La mayoría de las veces son inofensivas (sólo chupan sangre del hospedador), pero en

algunas ocasiones son transmisores de enfermedades: Lyme es la más importante,

Tularemia, distintas Rickettsias, distintos tipos de fiebres, tifus, meningoencefalitis,

babesiosis… Para evitar esta transmisión lo mejor es extraerlas en las primeras 24

horas.

Para retirarlas de la piel hay que descartar los métodos tradicionales, pues pueden ser

peligrosos, hacen que la garrapata regurgite la sangre o defeque, lo que puede

contaminar o infectar más a la persona. La forma correcta es con sumo cuidado por

medio de unas pinzas de punta estrecha, agarrando a la garrapata por su aparato

bucal, de forma continua, lenta, sin hacer fuerza. No debe de quedar nada de la

garrapata dentro de la persona, pues es peligroso. Se controlan con tratamientos

químicos.