Carcoma

Son escarabajos taladradores de la madera, que la atacan fuertemente a la madera
muerta (sólo muebles, no árboles) formando túneles y serrín. Atacan a obras de arte y
a vigas de edificios pudiendo provocar su derrumbe. Se favorece su desarrollo en
ambientes húmedos.
Miden un par de centímetros, según la especie (hay 11 especies distintas comunes en
la península).
Cuando se ven los agujeros es que la carcoma se ha ido. El ciclo es complejo y puede
durar desde un año hasta 12, según la especie. La hembra pone los huevos (desde 30
hasta 200, en pequeños huecos que hay en las piezas de madera) y tras varias semanas
eclosionan. Son estas pequeñas larvas las que se alimentan de la madera, formando
galerías a su paso. Pasado bastante tiempo las larvas se convierten en adultos que
abandonan la madera formando unos agujeros visibles y serrín a su alrededor, para
reproducirse y que el ciclo comience de nuevo.
Hay multitud de tratamientos, desde químicos aplicando insecticidas en la madera, con
gases, o novedosos que emplean el calor o el ozono para eliminar todos los huevos,
larvas o adultos que haya en la madera. Los tratamientos pueden ser curativos
(eliminan todas las formas de vida que haya en la madera, pero no tienen poder
preventivo, es decir en el futuro podrían aparecer de nuevo) o preventivos (se trata la
madera por lo general superficialmente para que no vuelvan a aparecer, pero en
ocasiones hay individuos en las partes profundas de la madera y no se les mata por
estos métodos). Por ello lo mejor es llevar a cabo una combinación entre tratamientos
primero curativos y luego preventivos.