Palomas

Las aves son un problema en las ciudades porque sus defecaciones alteran y estropean

el mobiliario urbano y los edificios. Los excrementos y las propias palomas son un

riesgo para la salud, transmiten histoplasmosis, salmonella, criptococosis, psitacosis,

toxoplasmosis, neumonía, ornitosis, garrapatas y chinches.

La paloma urbana (Columba livia domestica), que está considerada por una gran parte

de la población como animales benéficos son, sin embargo, en la actualidad el ave

plaga más peligrosa para el ser humano por ser portadoras de organismos patógenos.

Se controlan mediante sistemas que favorecen su migración, impidiendo la anidación

(por redes, sobretodo donde hay muchas), o evitando la proporción de alimento.

También puede ser por métodos físicos que impiden que se posen (púas metálicas y

alambres) y barreras con tensión. A veces se usan depredadores o repelentes químicos

(para plagas pequeñas).