Cochinillas

Es una plaga común en los jardines, se alimentan de la savia de las plantas

debilitándolas, y favoreciendo que sobre la melaza que segregan se asiente un hongo

que le dificulta a la planta respirar y tomar oxígeno. Puede resultar difícil de eliminar,

pero con paciencia se consigue.

Hay muchas especies con distinta morfología, por lo que no es fácil describirlas, sin

embargo todas tienen un escudo protector de distintos colores y consistencias. Miden

unos milímetros. La hembra pone hasta 400 huevos, en grupos de entre 5 y 80. Se

reproducen 2- 3 veces al año.

Los mejores tratamientos son aquellos que se dan en los primeros estadios, pues los

preventivos no funcionan demasiado bien, y si la infestación está muy avanzada es

complicada de controlar.

Cuando se detecta una planta dañada la primera acción es siempre intentar aislarla

para que el parásito no se difunda a otras plantas. Es conveniente trasladarla a una

zona fresca y luminosa (pues se reproducen con mayor intensidad en sitios secos y

calurosos).

En general, las cochinillas son frecuentes en las épocas del año más cálidas y secas o

cuando las plantas carecen de los nutrientes necesarios. Los ejemplares más jóvenes

se dispersan con rapidez por la planta, mientras que los adultos permanecen inmóviles

y pegados a las hojas o a los tallos. Su acción dañina provoca el debilitamiento de la

planta, que puede llegar a morir si la invasión es muy agresiva.

Su presencia se detecta por el aspecto descolorido, pegajoso o deformado de las hojas,

a veces a simple vista